Su hijo 3-5 años

Alergia: ¿cómo vivir con ella?


Leche, polen, pelo de gato, ácaros, maní ... ¿le hacen cosquillas a tus hijos? Tendrá que organizar su vida cotidiana para preservar las alergias de la familia. El Dr. Dominique Château-Waquet, alergólogo, responde a sus preguntas.

¿Es suficiente huir de un alérgeno para evitar cualquier reacción?

  • El desalojo es la medida más radical. Cuando un niño es alérgico al pelo de gato, es mejor evitar cruzarlo. Cuando es sensible a un alimento, se elimina estúpidamente y mientras no esté en contacto con el alérgeno, su hijo estará en buena forma. El problema es que el desalojo no siempre es obvio. La leche, los huevos y el maní se encuentran en la mayoría de los productos alimenticios industriales. Los ácaros también están presentes en todas las casas. Es posible limitar su desarrollo mediante medidas de higiene, pero su hijo los encontrará en la niñera, la guardería o la escuela. Dar jarabe antihistamínico puntual como Aerius o Primalan, o gránulos homeopáticos para reducir las reacciones tampoco es suficiente. Es necesario atender rápidamente la alergia de manera global para permitir una vida social plena y libre de riesgos.

¿Cómo organizar este apoyo?

  • El alergólogo primero debe probar el peligro potencial para establecer un certificado médico y recomendaciones. Entonces es necesario llevar el séquito del niño, es decir, todas las personas que lo cuidan, incluso ocasionalmente, para darse cuenta de los riesgos. Los abuelos, amigos y niñeras deben medir absolutamente el peligro de exposición a un alergeno.
  • Muchas personas todavía piensan que la alergia, ocurre en la cabeza, es una moda nueva y un poco de mantequilla o un paseo a caballo no pueden doler. Pero eso está mal. Si es necesario, se debe presentar un certificado médico para demostrar el peligro potencial.
  • Finalmente, es esencial informar al niño del problema que está sufriendo lo antes posible. Incluso preocupado, siente curiosidad por su cuerpo y puede aprender muy temprano para formular lo que siente, si lo rasca, si le molesta, si le hace querer vomitar ... Debe sentirse libre de decirle a los adultos de su séquito que no puede comer ciertos alimentos o estar en contacto con animales. Depende de ustedes, padres, hablar con él regularmente, integrando esta información diariamente, pero sin dramatizarla.

1 2 3